el mundo lúcido no me lo permite
Esta noche he despertado hablando contigo
Tenía las sabanas revueltas y caídas
Y tú eras mi almohada.
Descubrí un violín en la mesita,
me llevo hacia tus palabras.
Leí, sonreí y seguí abrazándote
como si de verdad fueses mi almohada.
A veces me quedo mirándote
e intentando evitar lo que me atraviesa el alma.
pero sin quererlo, se me ilumina la cara.
A veces tengo miedo de mi misma
porque me siento segura… no te temo nada.
Esta noche he soñado abrazada a ti
Como el mundo lúcido no me permite que haga.
2011.


Comentarios
Publicar un comentario