de lo que se da...
Más desolada de lo que me gané.
Recibiendo lo que en nosotros he plantado
Ahora que no estás solo percibo porqués.
Y los días se vuelven esclavos
de mis penas y pesan más cada vez.
Cuando ya no haya nada que hacer
regresaré a mirar tus recuerdos desesperante
Ese afecto que nunca acepté.
Cuando ya no haya nada que hacer
haré todo lo que no hice.
Mi aire de obsesión se vicie
confundiéndolo con amor.
Cuando mi orgullo henchido se deshinche
y entre mis manos te desmorones.
Cuando el cielo de cristales se despoje,
me empezaré, con tus espolones,
a clavar en la superficie.
Cuando ya no haya nada que hacer
haré todo lo que no hice.
Haré lo debido y por deber.
Y cuando ya esté todo forjado
No quede hilo por entretejer
Cuando se me escape un “perdón”
pero ya nada pueda volver
porque te cansaste de mi forma inconstante de ser…
ya estará todo hecho
Ya no habrá nada que querer.
Escrito en 2010. Para los que me cogieron cariño e intentaron soportarme.


Comentarios
Publicar un comentario