tu siempre me inspirabas

Perdona que el amor sea siempre el mismo manido.
Me gustaría pasar de soslayo sobre tu presencia,
pero el amor no es voluntad, sino destino;
suaves parcas, que a mí, te trenzan.

La luna renace con la misma propuesta
y en intentos de olvidarte se queda mi rezo.
El día me hace hipócrita, punible y deshonesta.
Y a ti te hace amado… y a ti te hace verso.

Llegué a ti como un viento templo,
con una página de poemas vacía.
Lo más bonito que te puedo decir, omitiendo un “…”,
es confesarte: tú siempre me inspiras.
Escrito en Junio de 2010. Para el niño oscuro.

Comentarios

Entradas populares